Declaración del Encuentro Latinoamericano de Mujeres

Declaración del Encuentro Latinoamericano de Mujeres

"Sin feminismo no hay socialismo"

Martha A. Gómez y Raquel Rodríguez

ANMCLA

Dicen que después de la Guerra del Vietnam, nunca el imperialismo norteamericano tuvo una derrota tan contundente como lo fue la derrota del Alca. A partir de entonces surge el Alba de los movimientos sociales, que hoy en Tucumán con presencia de mujeres luchadoras de todo el continente, hermanadas en cantos de resistencia han hecho en esta Edición XXIV del Encuentro Nacional de Mujeres, un Encuentro Latinoamericano.


Mujeres de Minga y Paz con Justicia (Colombia), del MST y de Marcha Mundial de Mujeres (Brasil) , del Rescate del Sandinismo (Nicaragua), del Movimiento de Liberación Nacional MLN (México), del Frente Indígena SM (Guatemala), de Feministas en Resistencia (Honduras), del Movimiento Alternativo de Izquierda -Maíz- (Costa Rica), del Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora -FNCEZ- y de la Asociación Nacional de Medios Comunitarios Libres y Alternativos –ANMCLA- (Venezuela), hermanas bolivianas, piqueteras y feministas argentinas convocadas por el Frente Popular Darío Santillán, luego de un debate abierto sobre Integración, Lucha y Articulación Continental en la Plaza Urquiza de Tucumán, suscribimos la siguiente declaración, bajo la consigna: SIN FEMINISMO NO HAY SOCIALISMO:

Nos reunimos en el marco del 24 encuentro nacional de mujeres en Tucumán. Compartimos nuestras luchas, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros camino, buscando entrelazar nuestras vidas.

Nos pronunciamos en este encuentro por la defensa de nuestros derechos.

Luchamos por la desmilitarización de América Latina.

Contra el golpe de estado en honduras: libertad a la compañera maestra y periodista Agustina Flores Lopez y a todXs los presXs políticos hondureXs.

Denunciamos el asesinato de compañeras transexuales, y exijimos la investigación y el castigo a lXs culpables..

Exigimos que se ponga fin a la violencia sexual, los femicidios y la represión contra el pueblo de Honduras.

No a las bases militares en Colombia y en América Latina.

Basta de violencia militar y paramilitar contra las mujeres y el pueblo de Colombia. Libertad a los presos políticos, basta de impunidad, de jucios sin justicia y de condiciones aberrantes de detención.

Solidaridad con Piedad Córdoba, y con los luchadores sociales colombianos que impulsan la paz con justicia para Colombia.

Denunciamosque tanto las dictaduras como las intervenciones militares hacen de las mujeres un botín de guerra y utilizan la violencia sexual como arma de guerra en los conflictos armados.

Basta de persecución política a los militantes del movimiento sin tierra y de otros movimientos sociales en lucha en Brasil. No a la judicialización de los luchadores populares.

Fuera a la intervención militar en Haití. Solidaridad con las mujeres y el pueblo haitiano violado y violentado en sus derechos.

No a la militarización de la vida cotidiana y a la criminalización de la lucha popular en América Latina.

Nos solidarizamos con las mujeres judicializadas por ejercer el derecho a decidir sobre sus cuerpos. Exigimos el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

Denunciamos la violencia contra las mujeres y los femicidios en México y América Latina.

Denunciamos la desaparición de mujeres en democracia secuestradas por las redes de prostitución y trata.

Defendemos la vida y la libertad de las personas en situación de prostitución o esclavitud laboral o cualquiera sea el fin que los proxenetas y tratantes persigan. Exigimos leyes que castiguen efectivamente la trata de personas y protejan a las víctimas, teniendo en cuenta que los derechos humanos son irrenunciables y que nadie pude consentir su propia explotación. La prostitución es una forma de violencia contra las mujeres y una violación de los derechos de las humanas.

Somos parte y expresamos: Nuestra solidaridad en la lucha contra las hidroeléctricas, las madereras, las mineras y contra todas las transnacionales y traslatinas que promueven el saqueo y la recolonización del continente.

Nuestra solidaridad con las trabajadores de Terrabussi y con todas las luchas que enfrentan la precarización laboral. Rechazamos que se siga descargando la crisis sobre las trabajadoras y los pueblos de América Latina.

Expresamos el derecho de las mujeres y de los pueblos originarios a vivir en sus territorios respetando su cultura y su identidad.

Nos pronunciamos contra todas las formas de xenofobia y por el derecho a ir y venir de las migrantes.

Expresamos nuestra solidaridad con los procesos populares y antiimperialistas en Cuba, Venezuela y Bolivia y con sus proyectos de integración latinoamericana en los marcos del ALBA.

Promovemos la unidad y la integración de los movimientos populares de América Latina y la creación de espacios concretos de solidaridad y acciones comunes.

Nos movilizamos como parte de la semana de acción en defensa de la Madre Tierra por la Soberanía Alimentaria contra la mercantilización de la vida del 11 al 16 ce octubre.

El 25 de noviembre nos movilizaremos en las calles contra la violencia hacia las mujeres y para escarchar a los responsables de las guerras, golpes y militarización del continente: embajadas, consulados y espacios que simbolicen la dominación imperialista.

Apoyamos las iniciativas de la marcha mundial de las mujeres que promueven durante el 2010 acciones globales contra el capitalismo y el patriarcado.

Nosotras feministas proponemos transformaciones profundas y radicales de las relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza, el fin de la lesbofobia, la travestofobia, la homofobia y del patriarcado heteronormativo y racista.

Somos parte de la construcción de un movimiento feminista antipatriarcal y anticapitalista, como una fuerza política contrahegemónica y un instrumento para alcanzarla transformación de nuestras vidas y de nuestras sociedades.

Nuestras declaraciones están respaldadas por nuestra acciones. Por nuestros cuerpos en lucha. Por nuestra capacidad de movilizarnos y de denunciar, de actuar y de crear nuevas relaciones. Nuestras luchas las hacemos con alegría, con placer. Somos feministas en movimiento.

Somos todas Feministas en Resistencia

16/10/2009